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EL SUEÑO DEL BOSQUE

He trabajado arduo en los cimientos. Al menos por hoy no quiero saber de la pala, ni del chuzo, ni del sol. Como de costumbre después del almuerzo la dictadura del sueño quiere apresarme y lucho por mantenerme despierto en este sofocante calor. Voy por un vaso. Vuelvo a la arcilla, a su rostro, pero no logro representarla correctamente. Su cara es bastante peculiar. Es como si los dioses hubieran querido expresar algo oscuro y alado a través de ella. Su semblante revolucionaria, su mirada de Jaguar, su sonrisa de supernova… Pienso que el día en que pueda llevar con fidelidad sus rasgos a la arcilla, realmente podré asumirme como maestro.  Por mientras pasa por mi mente lo bella que ha de verse vestida nada más que por un collar de perlas.  Mi cuerpo grita, los ojos se me cierran, mi corazón bombea con la humedad del ambiente. Siento un calor de dragón mientras algo me recorre pesadamente  por dentro. Trato de moverme, subir la energía, me mojo la cara, me doy una ducha fr...

El cambio interior

 Durante la vida los seres humanos pasamos por distintos estados mentales, esperanzas, frustraciones e ilusiones. En una época coml esta en general se busca la felicidad haciendo de ella la imagen de lo que se supone nos hace felices. La cual no siempre coincide con las búsquedas más profundas, relacionadas con un sentido mayor. Esa persecusión del éxito crea por una parte grandes ilusiones, y por otra repetidas frustraciones y desencantos. Al conjunto de esas desagradables sensaciones acompañadas de fracasos se le llama sufrimiento, el cual es absolutamente mental. Salir del sufrimiento es posible en la medida que exista mayor autocomprension y una dirección evolutiva en la propia conciencia. No se puede cambiar si se cree en el exito y las ilusiones de la propia vida. Solo el fracaso profundo de las expectativas ilusorias permite una búsqueda profunda, definitiva y sincera hacia el ansiado Sentido. A través de diversos procedimientos el ser humano ha buscado avanzar sobre su sufr...